Demasiadas preguntas. Demasiado miedo dentro de mí.
Demasiada timidez me mantenía en este infierno de pensamientos.
Debía hablar con alguien, Debía encontrar la manera de
buscar respuestas a estas preguntas que estaban cambiando mi vida.
Harta y con miedo... entre en un Chat. Conectada a
medianoche a escondidas de mis padres... trate de buscar a alguien que
respondiera mis preguntas...
Pero esa era la sala equivocada. Pues los hombres no tenían
la respuesta. Y tímidamente... busque una sala de mujeres.
