Tenía 17 años, y estaba en el último año de la secundaria. El famoso viaje de egresados a Bariloche se acercaba. Todo el curso estaba alborotado, no veían la hora de viajar.
Ella estaba en boca de todos los del colegio, Todos se le reían y le hacían bromas a sus espaldas. Sólo sus compañeros de curso, entre ellos incluida yo, la aceptábamos como era.